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> Kazajstán, Contexto regional 9/2/2018

En uno de los lugares más inhóspitos de la Tierra, el desierto Saryesik-Atyrau de la provincia kazaja de Almaty, se ha construido el mayor puerto seco del mundo. Este millonario proyecto forma parte de la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda que capitanea China para unir el País del Centro con el gran mercado europeo a través de los países de Asia Central.

“Khorgos Gateway” es el nombre de este enclave que, financiado por los gobiernos chino y kazajo con la supervisión de DP World, es de especial importancia para el transporte ferroviario de mercaderías gracias a que permite sortear una de las barreras logísticas más problemáticas, el uso de diferentes anchos de vía en China (1435mm como en Europa Occidental) y en las antiguas repúblicas soviéticas que utilizan el sistema ruso de 1524mm.
La construcción de este puerto supone la aceleración del transporte de productos chinos a Europa reduciendo el tiempo a la mitad (20 días), aunque el coste es diez veces mayor. Así pues, esta iniciativa ha sido criticada desde el punto de visto económico, ya que, además, los contenedores vuelven a China prácticamente vacíos disminuyendo así la rentabilidad del trayecto. Sin embargo, la disminución del tiempo de transporte es ventajosa para gran parte de las manufacturas que China exporta a Europa como son los productos electrónicos. 
Por otro lado, el puerto necesita trabajadores que deben mudarse desde zonas más habitadas. De esta forma, se han tenido que construir nuevas poblaciones que garanticen viviendas, escuelas, servicios y comodidades a los trabajadores y a sus familias en un territorio yermo donde todos se conocen, y viven y trabajan en el mismo lugar. Esta cuestión también se está tratando desde otra perspectiva analizando la forma de automatizar los sistemas del puerto para reducir la necesidad de mano de obra humana.
Finalmente, el proyecto también responde a la agenda del presidente Nazarbáyev con la que busca situar a Kazajstán dentro del panorama internacional, a la vez que se aleja de la esfera de influencia rusa aprovechando las iniciativas faraónicas de China en la creación de la Nueva Ruta de la Seda, produciéndose así un acercamiento que Moscú no ve con buenos ojos.
El Observatorio Asia Central (OAC) fue establecido en 2007